La industria alimentaria ha sufrido en los últimos años de dolorosas revelaciones. Los químicos que utilizan para mejorar el sabor, preservar el producto y darle mejor aspecto se ubican en la lista de causantes o coadyuvantes en la formación y empeoramiento de enfermedades.
Muchos han sido retirados del mercado; otros tantos permanecen ahí debido a intereses ajenos a la salud humana pero han generado fuertes controversias. Para la población en general, los argumentos en contra y a favor terminan siendo confusos, y limitamos nuestras decisiones a la conveniencia general o las posibilidades del mercado: ¿quién consume un producto tóxico salvo quien es adicto a él o quien no conoce otra alternativa?
Informados o no, la sugerencia de Annemarie Colbin, fundadora del Natural Gourmet Institute, parece clave: no comas nada que no esté o haya estado vivo. Tiene sentido. Prepárate para dejar los químicos de lado, pues no están hechos para pasar por tu boca. Y si el camino es largo, empieza por estos ocho, que son de los más peligrosos.
Aspartame
Pocos ingredientes de la industria alimentaria han sido tan controversiales como el aspartame. Se considera una neurotoxina y se le ha vinculado con arterosclerosis, lupus, migraña, espasmos, calambres, vértigo, depresión, visión borrosa y pérdida de memoria. La FDA lo defiende, aunque su popularidad se ha ido al suelo, especialmente desde que las hojas de stevia se volvieron el endulzante de moda.
Si sufres de alguno de los padecimientos antes mencionados y consumes aspartame, prueba dejarlo y ve si tus síntomas mejoran. Es posible que encuentres un artículo científico desvinculando al aspartame de tu enfermedad, pero nada le dará mejor validez que el hecho de que tú te sientas mejor después de dos semanas.
La página oficial de aspartame asegura que la FDA ha subrayado su seguridad 26 veces en los últimos 23 años. Eso no lo hace más seguro, pues ¿cuántas veces ha tenido que salir una administración a defender la miel, el maple, el betabel, la compota o algún otro endulzante natural?
El aspartame está potencialmente en todos los productos sin azúcar. La industria reconoce su presencia en más de 6 mil productos. Incluso los hay que anuncian que tienen Nutrasweet, Equal o algún otro endulzante hecho con aspartame, y también tienen azúcar, como se puede leer en las etiquetas. Evita en particular los refrescos de dieta, donde el aspartame es apenas uno de la lista de sus ingredientes dañinos.
BHA y BHT
La Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer, parte de la Organización Mundial de la Salud, considera al butilhidroxianisol y al butilhidroxitolueno, mejor conocidos como BHA y BHT, como posibles agentes cancerígenos.
Éstos se utilizan como preservantes que evitan la oxidación de las grasas en los alimentos procesados. Es común encontrarlo en mantequillas, cereales, arroz enriquecido, goma de mascar, papas deshidratadas, y alimentos con manteca.
También existe el riesgo de consumirlo en productos cosméticos.
El BHT podría interactuar con las hormonas contenidas en las pastillas anticonceptivas (ver métodos anticonceptivos naturales), con hormonas relacionadas con el estrés y con la producción de enzimas en el hígado.
Del BHA se sabe que causa cáncer en animales y desbalance hormonal. Se acumula en los depósitos grasos y está prohibido en Australia y Japón. ¡Incluso McDonald’s lo ha retirado de sus productos!
La mejor manera de evitar el consumo de estos productos es leyendo las etiquetas de lo que consumes. Debido a su presencia en cereales y grasas, estamos más expuestos a ingerirlos durante el desayuno (ve consejos para un buen desayuno).
Bromato de potasio
El bromato de potasio es un blanqueador y acondicionador de masa ampliamente utilizado en la industria del pan, está ubicado entre los agentes cancerígenos desde hace más de 20 años. En 1993, la Organización Mundial de la Salud recomendó prohibir su uso, con efectos en Reino Unido y Canadá.
Estados Unidos y Japón, en cambio, no han establecido medidas regulatorias contra su uso, y sigue presente en una serie de productos de consumo masivo, como Wonder, Sunbeam, TastyKake, y en los panes de Burger King, Arby’s y Wendy’s y Boston Market, según el Centro para la Ciencia de Interés Público
La FDA pide desde 1991 descontinuar “voluntariamente” su uso, pese a que ya desde 1982 se le considera un agente causante de tumores de riñón, tiroides y otros órganos. En algunos casos, asegura el CCIP, el abuso de esta sustancia supera hasta mil veces la cantidad nociva.
Existen varias alternativas para hornear pan sin usar bromuro de potasio. Por lo que su uso es completamente innecesario. Una opción segura es hacerlo tú mismo. Es fácil y puede ser muy nutritivo. Prueba esta receta de panqués integrales de zanahoria, ricos en fibra y vitaminas.
Colorantes artificiales
Los colorantes artificiales so particularmente peligrosos para los niños. Lamentablemente, son ellos los que más los consumen, pues abundan en dulces y comida chatarra.
Se les considera potenciadores de hiperactividad, cáncer y reacciones alérgicas (ve tratamientos antihistamínicos naturales. Son, en general, nocivos para el sistema inmune. Pueden ser responsables de padecimientos de asma, acné y erupciones en la piel.
Todos los colorantes han dado positivo en cáncer en pruebas de laboratorio con animales. Para entender la magnitud del problema, un ejemplo: la FDA prohíbe el uso del rojo #3 en cosméticos por cáncer de tiroides, pero lo permite en alimentos y medicamentos ingeridos. Anualmente, la industria consume más de 90 toneladas en Estados Unidos.
Los colorantes son una forma de engañar al consumidor; hacen que los alimentos parezcan naturales, más frescos y más sanos. O que parezcan cosas que no son, como frutas o verduras. Pero además son muy fáciles de sustituir por colorantes naturales que no son nocivos y hasta pueden aportar algunas vitaminas.




