Para protestar en contra de algo de manera pacífica, es común que una persona o grupo de personas se someta al ayuno. Se considera una forma de presión no violenta contra un Gobierno o institución de poder.
Sin embargo, el ayuno significa mucho más que poner en peligro la vida y amenazar a alguien para obtener lo que se quiere. Es, desde hace siglos, una forma de purificación, tanto física como espiritual.
El ayuno permite al cuerpo deshacerse de las cargas físicas y emocionales que acumula de manera natural, y cada vez de forma más intensa debido a nuestros ritmos de vida, en que las emociones deben reprimirse en pos del trabajo (ve más sobre la relación entre el estrés y las lágrimas) y nuestros alimentos deben empujarse a gran velocidad y llenos de aditivos para poder mantenernos ocupados y despiertos.
Al protestar contra algo y ayunar apropiadamente, nuestras perspectivas cambian, y nuestra relación con lo que nos afecta también. Por eso, ayunar contra algo es una manera de sanarnos, y de ser mejores frente a lo que nos hace daño.
Para saber más del ayuno, te invito a que conozcas los efectos de un ayuno de una semana, y lo plantees como una posibilidad para reducir el estrés y recuperar, no solo la paz interior, sino también la salud.

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